lunes, 7 de marzo de 2011

Capítulo III

Eran las diez menos cuarto cuando Filbert despertó aquella mañana. Se levantó de buen humor y tarareando una melodía que le gustaba caminó al cuarto de baño. Miró por una pequeña ventana mientras se duchaba y vio que ese día había un espléndido cielo azul, completamente despejado. Luego de vestirse, con el mejor humor bajó a desayunar. Su madre estaba en la cocina, con el desayuno listo para él. La saludó alegremente con un “Buenos días, mamá” y un beso en la mejilla, y ella se sentó a la mesa con él. Cuando hubo terminado el desayuno, lo miró muy seria a los ojos, y le dijo:

-Filbert, estuve pensando en lo que ocurrió ayer –de pronto, la fiesta de cumpleaños de la noche anterior se materializó frente a los ojos del muchacho. Recordó perfectamente el momento al que su madre probablemente estaba haciendo alusión, cuando había tratado tan mal a la pobre e inocente Jodie-, y me parece que no sería justo de mi parte dejar las cosas como están –Filbert, temiendo lo peor, evitaba la mirada de su madre, jugando con una servilleta-. Por eso hoy irás a la residencia Harris a disculparte por tu actitud de anoche con Jodie.

Filbert se temía una cosa como esta, pero no iba a dar el brazo a torcer tan fácil:

-De ninguna manera mamá, yo nunca iré a disculparme con ella –dijo, terminante.

-Bien –respondió su madre, quien ya esperaba una contestación semejante- entonces, hasta que no vayas a disculparte con Jodie, y créeme que me enteraré si lo haces o no, no irás a jugar football con tus amigos -la mirada de desesperación de Filbert fue evidente.

- Pero mamá…

-Nada de peros –lo interrumpió-, nada de lo que digas me hará cambiar de opinión. No irás a jugar con tus amigos hasta que te disculpes con ella.

-Bien –replicó Filbert, y, a grandes zancadas se alejó, para encerrarse en su habitación.

¡Qué injusta era su madre! Ella creía comprenderlo, pero lo cierto era que él estaba seguro de que nadie lo hacía jamás.

¿Cómo podía no ver su madre que había estado obligado a hacer lo que hizo? Jodie era la rechazada de la escuela, esa niña con quien nadie quería hablar, de quien nadie quería ser amigo. Cuando tenían alrededor de siete años, Filbert la vio sentada sola, en una esquina del patio, y se acercó a hablarle y compartirle sus galletitas. Nick, el pelirrojo, fue el primero en verlo, y rápidamente se lo contó a todos los demás. Se burlaron de Filbert por eso por una semana, y hasta lo degradaron a rechazado también. Si bien el niño sabía que esto no era culpa de Jodie, descargó toda su angustia y enojo contra ella, haciéndole una serie de maldades que todos celebraron. Así fue como Filbert logró que todos olvidaran su anterior humillación y lo aceptaran de nuevo.

Por este motivo nadie invitaba a Jodie nunca, y cuando esto ocurría por accidente (la madre del cumpleañero lo hacía, sintiendo pena por la niña), ella ignorada como siempre, cuando no era motivo de burlas toda la noche. Filbert no podía perder la aceptación que tanto le había costado conseguir, de modo que se vio obligado a hacer lo que hizo.

Intentó tomar su libro 20.000 leguas de viaje en submarino, pero no conseguía concentrarse, su propia historia se metía en la del libro una y otra vez. Cuando ya se daba por vencido dejó el libro a un lado, y se sobresaltó al ver a su hermanita mirándolo fijamente. Ella se acercó a él con sigilo:

-Fil, no me gusta verte así… Sé lo que te pidió mamá, y vamos, no es tan difícil… -al ver que los ojos de su hermano se desviaban de los suyos, perdiendo atención, cambió bruscamente lo que estaba diciendo- De todos modos, tú sabes lo que ayuda en estos casos: ve a dar una vuelta, a despejarte. Visita tu lugar feliz, Fil –al pronunciar estas palabras, el rostro del chico se iluminó; ¡hace cuánto tiempo que no acudía a su lugar feliz en el mundo! Como todos, tenía un lugar en donde se sentía verdaderamente a gusto siempre, donde todos sus problemas desaparecían, o por lo menos parecían mucho menores, era su lugar feliz. Con una espléndida sonrisa abrazó a Ruth y salió disparado hacia la puerta de calle, dejando a una pequeña niña muy contenta en su habitación.

1 comentario:

ailec dijo...

hola!!! buen cap.!!!! y esperando a q publikes el siguiente... x cierto!! estoy segura de que él se disculpará verdad??:Djajajajaja